Todo
Artear en una red
Esta empresa
argentina ha colocado la mayor parte de sus actividades en línea
Artear,
una de las principales teledifusoras y productoras de Argentina,
construyó una estrategia basada en tecnología no tradicional para
el mercado, con el objetivo de volcar todas sus operaciones a internet.
De esta forma, aceleró y flexibilizó el proceso de incorporación
de información a la red por parte de los periodistas de la empresa.
Hacia
1990, con Argentina en pleno auge privatizador, las señales de televisión
por aire dejaron el seno del Estado y pasaron a manos de las empresas.
En ese contexto nace Artear, empresa del Grupo Clarín (principal
conglomerado de medios del país), como la productora del Canal 13
de Buenos Aires. Entre otros logros, fue la primera en equipar su
planta con tecnología digital y también la pionera en transmitir
su programación en estéreo.
En
esta línea de avance tecnológico, la empresa trazó como uno de sus
objetivos básicos la colocación de la mayor parte de sus actividades
en línea. Uno de los principales requerimientos fue tan sencillo
como importante: "Contamos con una base de periodistas que querían
acceder y volcar información desde cualquier lugar del mundo —comenta
Gustavo Goenaga, responsable de tecnología de Artear—. Todos ellos
subían o leían cables y necesitaban poder seguir con esta actividad,
independientemente del lugar físico en el que estuviesen ubicados"..
Ante
esta problemática, el área de sistemas de la empresa comenzó a analizar
las diferentes soluciones en el mercado, hasta que halló una alternativa
muy poco común en el segmento de la televisión y el video: el concepto
de OneNet, de Novell, que propone visualizar toda la infraestructura
de tecnología, sin importar marcas de servidores o de computadoras,
sistemas operativos o software que se utilice, como una red única.
"Logramos
que un usuario ingrese por única vez a los sistemas, que ponga en
sólo una oportunidad su nombre de usuario y su contraseña, y que
pueda navegar, a través de un browser de internet, por todas las
aplicaciones del sistema a las que tiene permitido ingresar", relata
Julio Locatelli, del área de Network Administration, de Artear.
El directivo enfatiza que es muy común en las compañías de la envergadura
de esta productora, que los usuarios de sistemas informáticos deban
colocar repetidamente diferentes contraseñas cada vez que necesitan
utilizar una nueva aplicación u otro servicio.
Esta
capacidad de acceso a través de una única contraseña no involucra
sólo a los empleados de la compañía. "Con la contraseña y los permisos
adecuados, cualquier persona externa puede también ingresar y utilizar
los sistemas".
Para
todo el mundo
Esta capacidad de dar acceso a todo el mundo permitió ampliar el
espectro del proyecto: ahora no sólo involucra a los empleados,
sino también a los proveedores, a los clientes y a los socios de
negocios, que pueden realizar todas sus interacciones con Artear
(los pedidos de materiales o las órdenes de publicidad, por ejemplo)
de manera electrónica, a través de aplicaciones listas para ser
utilizadas por internet.
La
amplitud apareja también nuevos problemas. Es imprescindible, dentro
del contexto en el que se ha implementado este concepto de OneNet,
decidir también los niveles de seguridad necesarios para que la
flexibilidad del sistema no juegue en contra. Esto se resolvió gracias
a una herramienta de administración de usuarios, también de la empresa
Novell, denominada iChain. "Manejamos toda la seguridad como si
se tratara de una red simple", asegura Locatelli.
La
misma flexibilidad, sin embargo, ofreció también una solución. "Artear
es una empresa muy grande, que no puede estar pegada a una marca
de tecnología en particular —relata Locatelli—. En algunos momentos
en particular se requieren herramientas informáticas determinadas
para cubrir ciertas necesidades, y no siempre una misma marca provee
todas las soluciones".
El
concepto de OneNet les permitió avanzar en la estrategia de volcar
todo sobre internet sin necesidad de descartar las tecnologías anteriores.
En Artear conviven equipos Macintosh con sistemas AS/400, de IBM,
computadoras con Windows, servidores Unix y equipos con el sistema
operativo de Novell, NetWare.
"Integramos
de manera sencilla todas estas tecnologías, incluso equipos habitualmente
considerados difíciles en este sentido, como Macintosh o AS/400",
resalta Goenaga. Esto también puede generar ciertas complicaciones:
"Hay que ser muy cuidadoso, porque al estar todo interconectado,
cuando se realizan modificaciones, los alcances que pueden producirse
son muy difíciles de prever", completa Locatelli.
La
infraestructura de Artear, hoy unida bajo el concepto de OneNet,
incluye 400 computadoras para usuarios finales, diez servidores
(entre los que hay NetWare, Unix y AS/400) y una red de almacenamiento
SAN (Storage Area Network) de Hitachi, "que nos ofrece capacidades
casi infinitas de almacenamiento de información", según Locatelli.
Una
cuestión de propiedad
La nueva estrategia de volcar todas las operaciones de Artear en
internet, trajo también importantes cambios culturales sobre los
cuales hubo que trabajar. Uno de los fundamentales: los usuarios
no tienen nada en la máquina. Todo queda como parte integrante de
la red de la compañía.
Esto,
en un ambiente donde la información es sinónimo de "pertenencia"
para quien la generó, puede ser un conflicto. "Apelamos a las políticas
y los procedimientos de la empresa, que indican claramente que la
información es propiedad de la compañía", afirma Goenaga, aunque
reconoce que hubo ciertas resistencias iniciales que se lograron
vencer sin mayores complicaciones.
Para
el directivo, el error cultural sobre la propiedad de la información
almacenada en las computadoras de las compañías nace muchas veces
en el área de sistemas. "Los sistemas son de las empresas, no de
los usuarios; el tema de pertenencia no es algo sobre lo que se
deba convencer a estos últimos, sino algo que se debe definir, sin
dar lugar a dudas".
Si
se toman como ejemplo los cables informativos, el proceso es el
siguiente: el periodista ingresa la información en formato texto,
que automáticamente se convierte al formato HTML; este material
es recibido por los presentadores de noticieros, que sólo necesitan
ver sus pantallas y leerlos al aire. Resulta común ver en los programas
informativos producidos por Artear, que sus presentadores tengan
computadoras notebooks en sus escritorios, donde reciben las noticias
de último momento sin mayores dilaciones.
En
todo este proceso, nadie almacena información en "su" computadora,
como si fuera material propio, sino que todo va a formar parte de
la red de almacenamiento mencionada.
Al
margen de la discusión en cuanto a propiedad, el proceso sobre cables
informativos descrito aceleró mucho la tarea de los presentadores
de los canales del interior del país que programa Artear, dado que
la información está disponible para ellos en el mismo instante en
que se genera, sin dilaciones por traslados o problemas de comunicación.
Lo único que hace falta en el destino (que puede ser Córdoba o Bahía
Blanca, ambas ciudades a aproximadamente 800 kilómetros de Buenos
Aires) es una computadora que soporte un navegador de internet.
Soluciones
a la carta
La flexibilidad OneNet trajo soluciones concretas al área de producción
de Artear, más allá de los circuitos que sigue la información y
que ya fueron comentados.
Por
ejemplo, durante el lanzamiento de un programa de concurso para
aspirantes a cantantes denominado "Escalera a la fama", que se editaba
en islas ubicadas fuera de la oficina de Artear, fue necesario tener
un esquema de traslado del material en tiempo récord.
La
alternativa decidida por Artear fue la siguiente: se conectaron
todas las Macintosh de las islas de edición a través de enlaces
de fibra contra los servidores en la empresa, de forma tal que el
material se levantaba, de inmediato, en las oficinas de Artear.
Incluso, el material llegaba renderizado y se guardaba sin intermediarios
en la red de almacenamiento de la compañía. "Hacían drag and drop
de archivos de más de dos gigabytes y el material se trasladaba
a nuestra red SAN en apenas segundos", indica Locatelli.
Más
allá de soluciones puntuales como la mencionada, lo cierto es que
por el momento se han volcado a internet aplicaciones relacionadas
fundamentalmente con lo administrativo y con el manejo de texto.
En
el futuro se manejarán alternativas para incluir también el audio
y el video. "Tratamos de pasar soluciones que tienen que ver con
el tratamiento del video como, por ejemplo, hacer más moderna la
transferencia del material, mediante líneas de alto ancho de banda
y eliminando algunos enlaces satelitales, pero todo está apenas
en etapa de proyecto", concluye Locatelli.
En
ocasiones se dificulta la migración, debido a la existencia de algunos
sistemas anteriores que funcionan muy bien. Por ejemplo, la programación
del canal de cable Volver, propiedad de la productora, se maneja
con un robot especializado que tiene una agenda programada de trabajo
y que carga y descarga el material de manera automática.
El
área de sistemas de Artear está volcada por completo en apoyo a
los negocios de la productora, desde todos los aspectos: el comercial
(a través de los sistemas de gestión para clientes y proveedores
que ya están disponibles en internet, con el fin de que puedan ser
accedidos de manera fácil y sin costos de por medio), y el operativo
(gracias a soluciones que facilitan el trabajo de periodistas y
editores, que pueden acceder al material con mayor fluidez).
En
este sentido, se espera que el proyecto siga creciendo, hasta abarcar
absolutamente todas las actividades que se desarrollen dentro de
la empresa.
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